Una nueva relación con la incomodidad
En alguna práctica, probablemente hayas encontrado zonas de tu cuerpo con tensión, dolor o incomodidad. Nuestra reacción habitual es:
- Evitar o ignorar la zona
- Tensarnos más
- Desear que desaparezca
- Movernos para aliviar
El mindfulness nos ofrece otra posibilidad: observar la incomodidad con curiosidad, sin luchar contra ella ni huir de ella.
