Una confusión muy común
Una de las preguntas más frecuentes es: "¿Mindfulness y meditación son lo mismo?" La respuesta corta es no, aunque están estrechamente relacionados. Vamos a aclarar esta distinción.
Qué es el mindfulness (recordatorio)
Como vimos en la primera lección, el mindfulness es una cualidad de la atención: la capacidad de estar presente de forma consciente, prestando atención al momento actual sin juzgar.
Es una habilidad mental que se puede cultivar y que puede estar presente (o no) en cualquier momento de tu día.
Qué es la meditación
La meditación, por otro lado, es una práctica: un ejercicio formal que realizas durante un tiempo determinado, generalmente en una postura específica, con el propósito de entrenar la mente de alguna manera.
Existen muchos tipos de meditación:
- Meditación de concentración
- Meditación de visualización
- Meditación de mantra
- Meditación de amor y compasión
- Meditación mindfulness (o meditación de atención plena)
La relación entre ambos
La meditación mindfulness es un tipo específico de meditación cuyo objetivo es cultivar la cualidad de mindfulness (atención plena).
Podemos decir que:
- La meditación mindfulness es el entrenamiento formal
- El mindfulness es la cualidad que desarrollamos con ese entrenamiento
Es como la relación entre hacer ejercicio físico (el entrenamiento) y estar en forma (la condición que desarrollamos). Puedes estar en forma gracias al ejercicio, pero "estar en forma" es algo que llevas contigo todo el día, no solo cuando estás en el gimnasio.
Mindfulness más allá de la meditación
Aquí está la clave: el mindfulness no solo se practica sentado meditando. También se puede cultivar en cualquier actividad de la vida cotidiana.
Ejemplos de mindfulness informal:
- Comer prestando atención a los sabores, texturas y sensaciones
- Caminar sintiendo el contacto de los pies con el suelo
- Escuchar a alguien con atención plena, sin preparar tu respuesta
- Ducharte notando las sensaciones del agua en tu cuerpo
- Esperar en una cola observando tu experiencia interna
Cuando realizas cualquier actividad con presencia consciente, estás practicando mindfulness, aunque no estés meditando.
Por qué importa esta distinción
Entender esta diferencia es importante por varias razones:
1. El mindfulness es accesible en cualquier momento No necesitas tener tiempo para sentarte a meditar para practicar mindfulness. Puedes cultivar presencia en cualquier momento del día.
2. La meditación no es el único camino Aunque la meditación formal es muy valiosa, no es la única forma de desarrollar la atención plena. Si no puedes meditar en un momento dado, tienes otras opciones.
3. Evita la frustración Muchas personas abandonan porque piensan que "no saben meditar" o que "no tienen tiempo". Entender que el mindfulness va más allá de la meditación formal abre posibilidades.
4. Integración en la vida real El objetivo último no es ser muy bueno meditando, sino vivir con más presencia. La meditación es el entrenamiento; la vida cotidiana es donde aplicamos lo que entrenamos.
La práctica formal e informal
En el mundo del mindfulness hablamos de:
Práctica formal: La meditación propiamente dicha. Tiempo dedicado específicamente a entrenar la atención, normalmente sentado, con los ojos cerrados o entornados, durante un período definido.
Práctica informal: Llevar la atención plena a las actividades cotidianas. No requiere tiempo extra, solo un cambio en la calidad de atención con la que haces lo que ya haces.
Ambas se complementan y refuerzan mutuamente:
- La práctica formal te ayuda a desarrollar la habilidad de estar presente
- La práctica informal te ayuda a integrar esa habilidad en tu vida real
Entonces, ¿necesito meditar?
Para desarrollar el mindfulness de forma efectiva, la práctica formal de meditación es muy recomendable. Es como un gimnasio para la atención: un espacio controlado donde entrenas una habilidad específica.
Sin embargo, no es estrictamente obligatoria. Puedes empezar con la práctica informal y, cuando te sientas preparado, añadir momentos de práctica formal.
Lo importante es entender que el mindfulness es una cualidad que puedes cultivar de múltiples formas, y que el objetivo es llevar esa presencia a tu vida diaria, no solo a los minutos que pasas meditando.
Resumen
- El mindfulness es una cualidad de la atención; la meditación es una práctica formal
- La meditación mindfulness es un tipo de meditación que cultiva la atención plena
- El mindfulness se puede practicar en cualquier momento, no solo meditando
- La práctica formal (meditación) y la informal (vida cotidiana) se complementan
- El objetivo es vivir con más presencia, no solo ser bueno meditando
En el siguiente módulo exploraremos para qué sirve el mindfulness: su relación con el estrés, qué dice la ciencia y qué puedes esperar de forma realista.
