La trampa de las expectativas
Una de las razones más comunes por las que la gente abandona el mindfulness es tener expectativas poco realistas. Esperan cambios rápidos, experiencias especiales o soluciones mágicas.
Cuando esto no ocurre, concluyen que "el mindfulness no funciona" o que "no sirven para esto".
La verdad es más matizada y, en cierto sentido, más interesante.
